miércoles, 2 de noviembre de 2011

LA INVESTIGACION DE LOS INCENDIOS PARTE II


LA INVESTIGACION DE LOS INCENDIOS

3. CLASIFICACION DE LOS INCENDIOS:
Los incendios se clasifican en dos grandes grupos, conforme las causas que los determinan, las que surgen de la comprobación o no de los fenómenos que motivaron su origen, a saber:
a. HIPOTETICO: Son aquellos en los que, de la inspección ocular del lugar del hecho, de las declaraciones de los testigos, y de todo otro aspecto que se le relacione, no es factible llegar a la  comprobación de su gestación. Los incendios calificados como hipotéticos se subclasifican en:
1) Hipotético accidental: Serán así conceptuados todos los incendios que permitan por los indicios o informes logrados, verter conjeturas que los desvinculen de un hecho intencional o doloso. Estos siniestros deberán ser a su vez divididos en:
a) Hipotético accidental previsible o culposo: Cuando las presunciones a las que se arribe, determinen la presencia de inobservancia, descuido, negligencia, impericia o imprudencia, siendo consecuencia de un accidente susceptible de evitar.
b) Hipotético accidental imprevisible: Será aquel cuya casa dependa de un acontecimiento fatal, cuando se enfrentan accidentes propiamente dichos, casuales y donde no rezan las leyes de la experiencia o de la voluntad.
2) Hipotético dudoso: Se considerarán dentro de esta clasificación los casos en que no se puedan comprobar indicios que permitan establecer una hipótesis o bien aquellos de cuyo estudio surjan juicios contradictorios o que no satisfagan al investigador. Son los que dan lugar a varias conjeturas respecto de la causa que produjo el siniestro.
3) Hipotético sospechoso: Así determinados cuando, reunidas las contradicciones mencionadas en el punto precedente, a ellos se suma el hallazgo de elementos ajenos a la actividad que se desarrolla normalmente en el lugar o algún otro detalle que pudiera favorecer la gestión y posterior desarrollo del fuego, y que pudiese llegar a ser utilizado en la ejecución de un hecho intencional, tales como corrientes de aire anómalas, acondicionamiento irregular de mercaderías, existencia de materiales de reacción exotérmica o factibles de desprender gases o vapores inflamables, etc.
4) Hipotético intencional: Se denominan así los casos en que concurren indicios fundados y elocuentes que conllevan implícitamente la posibilidad de haberse atentado por el fuego. Pertenecen a esta clasificación los incendios que reúnen las características del sospechoso sumado al detalle cuya consideración induzca a presumir una intención dolosa.
b. Determinados: Son aquellos en los que las pruebas acumuladas permiten llegar a la comprobación de las causas. Los incendios determinados se clasifican a su vez en:
1) Determinados accidentales: Son aquí válidas las consideraciones efectuadas en el caso del “hipotético accidental”, con la diferencia de que ya no se presume sino que los elementos de juicio permiten afirmar tal razonamiento. En razón de que no todo lo accidental es imprevisible, es necesario subclasifican este tipo de siniestros en:
a) Determinado accidental previsible o culposo: Cuando la comprobación efectuada permita aseverar que la causa determinante se debió a un hecho que pudo ser previsto o evitado.
b) Determinado accidental imprevisible: Cuando los factores concurrentes corresponden al grupo de los acontecimientos fatales, sin posibilidad de previsión.
2) Determinado intencional: Son aquellos cuyas causas se deban a un acto volitivo criminal, acto doloso que persigue la intención de beneficiarse o dañar a través del fuego. Se encuadran en esta clasificación también aquellos hechos, producto de la actividad de individuos con alteraciones psicopatológicas (piromaníacos). Un incendio debe considerarse determinado intencional sólo cuando haya podido establecerse indudablemente, que el mismo ha sido provocado deliberadamente.


 LOS ESTUDIOS TECNICOS A EFECTUAR EN PERICIAS DE INCENDIOS:
En la investigación técnico-forense a llevar a cabo en casos de incendios, el perito cuenta con dos vías importantes de información que le aportarán las datos necesarios como para arribar a conclusiones de importancia para la resolución del problema planteado: Los testimonios que le aporten información relacionada con el desarrollo del fuego y las comprobaciones efectuadas en el lugar del hecho, en forma posterior al incendio.
1. El desarrollo del incendio:
Durante esta parte de la investigación se evaluarán los testimonios recogidos por la autoridad que haya intervenido en el primer momento, ya sea provenientes de testigos ocasionales o bien del personal afectado a la tarea de extinción (Bomberos, policías, etc.), de donde surgirán datos tales como :
a. El color de la llama, la cantidad, densidad y color de los humos y el olor en el lugar del hecho:
El color de la llama y de los humos varía en función de la calidad y cantidad de las sustancias en combustión, siendo de estos datos, los más interesantes para la investigación pericial, los verificados en el momento de declararse el incendio ya que luego, al propagarse el fuego a otros sectores y tomar contacto con otros materiales, esos indicios pueden sufrir variaciones. Los indicios de este tipo observados en primera instancia pueden darnos una indicación de las sustancias existentes en el foco del incendio e incluso permitir establecer por este método la cantidad de focos presentes.
A modo de ejemplo podemos indicar que los humos blancos pueden proceder de sustancias ricas en agua, ya sea por la naturaleza de su composición química o por la humedad que poseen. El humo negro es en principio indicio de combustión incompleta de sustancias ricas en carbono (Ej.: sustancias orgánicas, cauchos, materiales plásticos, etc.). Si este humo negro es acompañado por llamas de considerable magnitud y de color rojo-anaranjado, puede pensarse en la presencia de líquidos altamente combustible, tales como bencina, nafta, kerosene, etc. Los humos de color pardo pueden indicar la presencia de la formación de vapores rutilantes producto de la descomposición de sustancias nitrosas, tales como celuloide, lacas piroxiladas, textiles nitrocelulósicos, etc.
La dimensión (altura) de las llamas estará en relación con la ventilación (aporte de oxígeno a través de las corrientes de aire), mientras que el color variará con la temperatura alcanzada por la fuente térmica, incidiendo también el tipo de sustancias que se queman, las que pueden impartir a la llama un color característico.Los combustibles líquidos, tales como el alcohol, nafta, solventes industriales, etc. se manifiestan por el olor particular que se desprende durante el incendio y que persiste aún después de él.

b. El desarrollo del incendio:
Los testimonios referidos a este aspecto tendrán también particular interés ya que podrán indicar si el incendio se ha desarrollado con rapidez o violencia inusitada, la que puede no ser compatible con el tipo de materiales que compone el inmueble o con las mercaderías o elementos almacenados en él. Las personas encargadas de la tarea de extinción podrán aportar datos tales como temperaturas alcanzadas, dificultades para proceder a la extinción, sentido de propagación del fuego y determinación de la ubicación del o de los focos de fuego y en este último caso si la multiplicidad de focos tiene una explicación lógica de acuerdo al origen y tipo de sustancias afectadas.

2. La inspección técnica después del incendio:
Información de trascendente importancia se extraerá de la inspección ocular que debe llevar a cabo en el lugar de los hechos el personal técnico especialmente capacitado para este tipo de tareas. Se hace necesario conocer las condiciones y disposición original del local afectado, sus características e instalaciones y comprobar a través del estudio del lugar, las alteraciones o modificaciones causadas por el fuego. En concreto, la inspección ocular tiende a reconstruir el lugar del suceso con indicación de particularidades tales como distribución de muebles, máquinas y otros efectos; característica y localización de instalaciones eléctricas, de gas natural y todo otro detalle que haya estado presente originariamente en el lugar afectado.

El experto debe tener en cuenta la movilización de objetos que pueda haber efectuado el personal destinado a las tareas de extinción y la remoción de escombros o restos que se pueda haber efectuado inmediatamente después de apagado el incendio, razón por la cual es de gran importancia la participación en la inspección ocular del funcionario a cargo de la brigada de extinción y de los moradores, cuidadores o encargados del lugar afectado por el fuego.

La determinación de la cantidad y calidad de efectos o mercaderías, su mayor o menor susceptibilidad a entrar en combustión, la posibilidad de que generen combustión espontánea, etc. son fundamentales para el técnico a cargo de la investigación, como lo es también el acabado conocimiento de las características de las instalaciones presentes en el lugar, ya que permitirán efectuar apreciaciones relacionadas con la evolución lógica del fuego, su propagación acorde a la disposición de los efectos presentes, corrientes de aire, etc.


El experto deberá adoptar las medidas para documentar adecuadamente el lugar del hecho mediante la obtención de las placas fotográficas necesarias y la confección de los croquis plan
o
y altimétricos necesarios para objetivizar la evolución del fuego y determinar las zonas afectadas.

3. Determinación del origen del fuego:


Esta tarea representa la determinación del lugar donde se inició la combustión, lo que es fundamental para concluir sobre las causa del mismo, ya que ello permite circunscribir la búsqueda de la causa a un sector determinado, eliminando así probables factores de error que obstaculicen la investigación.Es en este sector, denominado “FOCO DEL INCENDIO”, donde debo buscar, localizar e identificar el agente determinante del inicio del fuego. La presencia de más de un “foco” indicará primariamente la posibilidad de un incendio intencional.


4. Determinación de las causas del fuego:


De la inspección ocular y del análisis de las declaraciones de testigos y del personal afectado las tareas de extinción surgirán los factores que pudieron actuar como desencadenante del siniestro, permitiendo asimismo efectuar la tipificación del hecho conforme a su origen y de acuerdo a la clasificación que de estos se hiciese precedentemente.

Para llevar a cabo esta tarea el perito debe basarse en la información extraída de la totalidad de las diligencias, estudios, ensayos, experiencias y otras prácticas llevas a cabo con tal finalidad, cuyos datos deben ser agrupados, clasificados, ordenados y convenientemente analizados, derivando de ellos las circunstancias que dieran lugar a la iniciación del siniestro, a su propagación y a las consecuencias del mismo.

De estos estudios no solo surgirá el motivo de iniciación del fuego sino también las circunstancia que pudieran haber motivado su propagación y dificultar su extinción, tales como deficiencias de construcción, uso de materiales inadecuados, ausencia de salidas de emergencias en salas destinadas a albergar gran cantidad de persona, ausencia de medios adecuados de alarmas y extinción, antecedentes todos ellos que pudieron haber contribuido a las consecuencias del hecho y que permitirá deslindar o precisar responsabilidades penales y civiles por los daños y perjuicios ocasionados por el siniestro.



LA INVESTIGACION DE LOS INCENDIOS


LA INVESTIGACION DE LOS INCENDIOS
AUTOR: EDUARDO JOSE LUCIO FRIGERIO es Licenciado en Criminalística egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Buenos Aires, donde también se desempeñó como Profesor Titular de las materias “Criminalística II” y “Técnicas de Investigación Criminal II” y Adjunto de las asignaturas “Criminalística I”, “Técnicas de Investigación Criminal I” y “Accidentología Vial”. Actualmente se desempeña como docente en la Universidad del Salvador y en la Escuela Superior de Gendarmería Nacional “Grl Br. D Juan Maria Calderón”, habiendo desarrollado idénticas funciones en la Escuela de Gendarmería Nacional “Grl. D Martín M de Guemes”, en la Escuela Militar de Oficiales de los Servicios Para Apoyo de Combate (EMOSPAC) del Ejército Argentino, en la Escuela Superior de la Prefectura Naval Argentina y en la Facultad de Derecho de la Universidad Católica de Cuyo. Posee 33 años de ejercicio profesional actuando como Perito en los fueros federal, nacional y provinciales en numerosas causas judiciales, muchas de ellas de trascendencia pública.
 CONSIDERACIONES GENERALES SOBRE INCENDIOS:
El incendio es una combustión viva que se propaga, por efecto de las llamas que produce, destruyendo todos los materiales combustibles que se encuentran a su paso.
El calor desprendido altera incluso materiales incombustibles: el vidrio se funda, el hierro al calentarse pierde su rigidez, llegando a ablandarse a tal extremo que las vigas se deforman, cediendo ante el peso de la mampostería o techados que sostienen, produciéndose derrumbes, etc.
El incendio no solo ocasiones importantes daños materiales sino que es responsable de la pérdida de considerable cantidad de vidas humanas, de donde se deduce la importancia y trascendencia de este tipo de siniestros.
 MECANISMO DE LA COMBUSTION:
La combustión, conforme lo demostrara LAVOISIER en 1787, no es otra cosa que un proceso de oxidación, es decir una reacción mediante la cual un elemento se combina con otro alcanzando un grado de oxidación mayor. Conforme este principio, los materiales intervinientes en una combustión quedarían clasificados en dos grandes grupos: a. Los combustibles que arden y b. Los comburentes que posibilitan esa combustión, siendo el oxígeno del aire el comburente habitual en estos casos.
Los combustibles necesitan para inflamarse y para continuar ardiendo, alcanzar una temperatura óptima, llamada “temperatura de inflamación”, de manera tal que la combustión para iniciarse necesita la conjunción de tres factores:
a. La presencia de un cuerpo o sustancia combustible.
b. La existencia de un comburente (generalmente oxígeno del aire).
c. Una determinada temperatura: la temperatura de inflamación.

Una vez inflamado el cuerpo, si este mantiene una “temperatura de combustión” (temperatura desarrollada mientras el cuerpo se quema), superior o igual a la temperatura de inflamación, continúa ardiendo ya que en caso contrario, es decir si la temperatura de combustión es inferior a la temperatura de inflamación, el cuerpo se apaga extinguiéndose la llama. Del párrafo precedente se deduce que las combustiones son reacciones químicas que se producen con desprendimiento de calor, es decir que son exotérmicas.
Otra condición que debe presentarse para que la combustión se desarrolle es la cantidad de comburente presente en el sistema. Este comburente puede presentarse en cantidad suficiente o no, en relación con la necesaria para que el cuerpo arda. Si la cantidad de comburente se halla en proporción exacta o mayor, conforme con la cantidad y calidad del combustible, este puede arder con llama y producción de luz y calor, hasta consumirse totalmente, combustionándose completamente. Cuando la proporción de comburente es menor que la que el cuerpo necesita, la combustión es defectuosa y se denomina “incompleta”.
En razón de que en el caso que nos ocupa el comburente ha sido el oxígeno presente en el aire, el sistema se encontraba balanceado como para que la combustión se inicie y desarrolle sin impedimentos. Se ha expresado precedentemente que para que el fenómeno se produzca es necesario contar con un combustible y un comburente en condiciones especiales de temperatura. Esta temperatura puede ser alcanzada, según la naturaleza de la combustión, mediante los siguientes factores:
  • Un agente físico, denominado agente calórico.
  • Un catalizador.
  • La acción de microorganismos.
  • Una reacción química exotérmica.
Cuando un cuerpo arde puede hacerlo con o sin producción de llama, produciendo llamas aquellas sustancias en estado gaseoso o las que, sin llegar a serlo, pueden alcanzar este estado en virtud de la temperatura desarrollada o bien las que se descomponen en productos gaseosos combustibles.






 PRINCIPALES CAUSAS ORIGINARIAS DE LOS INCENDIOS:
Los incendios pueden deber su origen a diversas causas, conforme las siguientes categorías:
a. Incendios debidos a causas naturales:
Son los producidos por fenómenos atmosféricos, a saber:
1) Los meteoritos: que al penetrar en la atmósfera y por el rozamiento con el aire alcanzan temperatura de incandescencia pudiendo generar incendios al caer sobre materiales combustibles. Son los causantes de algunos incendios de bosques registrados en diversos lugares.
2) El rayo: mucho más frecuente que el mencionado en el punto precedente, el rayo calcina e inflama los elementos combustibles cuando intercepta materiales susceptibles de arder: paja, heno, madera seca, etc.
3) El sol: por concentración de los rayos solares que pasan a través de elementos refractantes tales como lentes, trozos de vidrio, etc., los que provocan el incremento de la temperatura del material que se encuentra en su “foco” ocasionando su inflamación.
b. Incendios producidos por combustión espontánea:
1) Oxidación: ciertos materiales son susceptibles de oxidarse al contacto con el aire con incremento de temperatura, pero para que esta reacción motive la inflamación de la masa, ésta debe encontrarse en condiciones tales que reciba el suficiente aire como para oxidarla pero no tanto como para difundir el calor generado. Como condición, el material debe encontrarse finamente dividido para permitir una mayor superficie de contacto entre las partículas y el aire. Generalmente son derivados de aceites o grasas animales o vegetales y los carbones.
2) Por causas biológicas: generalmente causadas por sustancias vegetales almacenadas estando todavía húmedas que entran en fermentación debido a la acción de microorganismos, con desprendimiento de calor que a su vez acelera el proceso de fermentación elevándose progresivamente la temperatura hasta alcanzar la óptima para la inflamación de la masa. El proceso es sumamente complejo donde la fermentación bacteriana es seguida de fenómenos químicos de oxidación, alcanzándose así la temperatura de auto inflamación.
Este fenómeno, como se ha expresado, se produce en sustancias vegetales estibadas estando todavía húmedas o “verdes”, como el caso del heno, algodón, paja, estiércol, aserrín, etc.
3) Por contacto con el aire: por reacción química con el oxígeno presente en éste como es el caso del fósforo blanco, o por efecto de la humedad como en el caso de los polvos suspendidos de aluminio, magnesio o cinc.
4) Descomposición espontánea: comparables a las combustiones espontáneas, como el caso de los abonos mixtos compuestos de fosfatos, nitratos y materias orgánicas.
c. Incendios debidos a vicios de construcción o defectos de instalación:
1) Salidas de humo: por defectos de tiraje, sección insuficiente, acumulación de hollín, sobre-calentamiento de los gases de combustión, obturaciones, agrietamientos, etc.
2) Instalaciones eléctricas: para que una instalación eléctrica se halle encuadrada dentro de las normas o códigos vigentes, reglamentadas oficialmente, debe ser realizada con todo los detalles de cálculo de resistencia, intensidad, tensión, etc., determinando perfectamente los materiales a emplear, tales como conductores y aislantes, dotándola de “cortacircuitos”, disyuntores u otros implementos tendientes a evitar que se produzcan cortocircuitos por cualquier causa, tales como tensión sobre elevada, contacto accidental, rupturas de lámparas, recalentamiento de conductores, sobrecargas, etc.
Estas condiciones deben ser complementadas con conexiones correctas, la perfecta instalación de interruptores, empleo adecuado de materiales de instalación y contacto, correcto cálculo de sección de conductores, en relación con la tensión e intensidad instalada, como así también la resistencia de los fusibles.
Debe tenerse especialmente en cuenta que el paso de corriente eléctrica por un conductor va acompañado, por el llamado “efecto Joule”, por un calentamiento de éste. Si ese calentamiento supera los cálculos efectuados se producirá un incremento de la resistencia del conductor y, como consecuencia, un incremento aún mayor de la temperatura del mismo. En otras palabras diremos que todos los cuerpos, aun los mejores conductores, ofrecen resistencia al paso de la corriente eléctrica, resistencia que puede ser analógicamente comparada al rozamiento que se produce entre el agua y las paredes de la tubería por donde ésta circula, manifestándose mediante una disminución de la presión. Algo similar ocurre al paso de una corriente eléctrica por un conductor, notándose una caída de tensión en el sentido de la corriente. Por otra parte, al igual que en el rozamiento, la circulación eléctrica, ocasiona una elevación de la temperatura del conductor.
La resistencia de un conductor eléctrico depende de su naturaleza, su longitud y su sección y conociendo la resistencia específica o resistividad del elemento conductor, es factible calcular la resistencia de este en razón de que la misma es directamente proporcional a su longitud e inversamente proporcional a su sección. Esta resistencia aumenta con la temperatura, lo que, como ya se expresara, provocará un aumento aun mayor de esta última, llegando incluso a producir el reblandecimiento de los aislantes con el consiguiente cortocircuito.
Otra causa de inconvenientes en el sistema eléctrico está dado por los empalmes deficitarios que provocan la formación de arcos voltaicos entre las terminales llegando incluso a inflamar los aislantes, pinturas, maderas, y otros elementos combustibles a su alcance.
d. Incendios accidentales:
Este tipo de siniestros es debido a causas fortuitas e imprevisibles, tales como la inflamación de productos volátiles durante su manipuleo o uso, el uso de lámparas o bujías de sebo (vela) para iluminación, el ocasional uso de fuegos artificiales, disparo de armas de fuego, etc.
e. Incendios intencionales
Son aquellos provocados mediante el empleo de sustancias combustibles o dispositivos incendiarios con fines dolosos, que provocan desprendimiento de llama o calor que se propaga a los objetos próximos, los que se inflaman a su vez, generalizando el incendio. En estos casos es característico la presencia de un dispositivo de encendido el que puede o no desaparecer con el fuego.

lunes, 11 de julio de 2011

INVESTIGACIÓN DE INCENDIOS.

Investigación de Incendios de origen eléctrico

Cuando pensamos en los peligros de la electricidad usualmente pensamos en la electrocución o choque eléctrico, pero existe otro peligro, los incendios eléctricos. Se estima que son cientos de miles los incendios que anualmente se inician en los sistemas y aparatos eléctricos, en los hogares, factorías industriales, fábricas, edificios de oficinas, almacenes o grandes superficies. Miles de personas mueren cada año en el mundo en estos incendios, decenas de miles se lesionan y, a su vez, el daño a la propiedad es inmenso.
Física eléctrica.
La electricidad es un fenómeno: físico-químico, natural, que se manifiesta a través de un flujo de electrones. Cuando una carga se encuentra en reposo produce fuerzas sobre otras situadas en su entorno. Si la carga se desplaza produce también fuerzas denominadas electromagnéticas. Hay dos tipos de carga eléctrica, llamadas positiva y negativa.
La electricidad está presente en algunas partículas subatómicas. La partícula fundamental más ligera que lleva carga eléctrica es el electrón, que transporta una unidad de carga. Los átomos, en circunstancias normales, contienen electrones, y a menudo los que están más alejados del núcleo se desprenden con mucha facilidad. En algunas sustancias, como los metales, proliferan los electrones libres. De esta manera, un cuerpo queda cargado eléctricamente gracias a la reordenación de los electrones.
Un átomo normal tiene cantidades iguales de carga eléctrica positiva y negativa; por lo tanto, es eléctricamente neutro. La cantidad de carga eléctrica transportada por todos los electrones del átomo, que por convención es negativa, está equilibrada por la carga positiva, localizada en el núcleo. Si un cuerpo contiene un exceso de electrones quedará cargado negativamente. Por lo contrario, con la ausencia de electrones, un cuerpo queda cargado positivamente, debido a que hay más cargas eléctricas positivas en el núcleo.

La Ley de Ohm
La Ley de Ohm, llamada así en honor a su descubridor el físico alemán Georg Ohm es una de las leyes fundamentales de la física eléctrica La corriente fluye por un circuito eléctrico siguiendo varias leyes definidas. La cantidad de corriente que fluye por un circuito formado por resistencias puras es directamente proporcional a la fuerza electromotriz aplicada al circuito, e inversamente proporcional a la resistencia total del circuito. Esta ley suele expresarse mediante la fórmula I = V/R, siendo I la intensidad de corriente en amperios, V la fuerza electromotriz en voltios y R la resistencia en ohmios. La ley de Ohm se aplica a todos los circuitos eléctricos, tanto a los de corriente continua (CC) como a los de corriente alterna (CA), aunque para el análisis de circuitos complejos y circuitos de CA deben emplearse principios adicionales que incluyen inductancias y capacitancias.
Si analizamos la ley de Ohm vemos que si en un circuito realizamos un puente entre los extremos de la resistencia el valor de esta (desde el punto de vista del circuito) cae a cero mientras la intensidad tiende al infinito y según James Prescott Joule, descubridor del efecto que lleva su nombre, en un conductor por el que circula una corriente eléctrica, parte de la energía cinética de los electrones se transforma en calor debido al choque que sufren con las moléculas del conductor por el que circulan, elevando la temperatura del mismo de manera directamente proporcional. Matemáticamente se expresa como:
Q= I2 x R x t
Según esta formula si la intensidad tiende al infinito la cantidad de calor tenderá igualmente al infinito.
En un nivel práctico el incremento de calor por efecto de la corriente cesará en el momento en que se produzca la rotura de los conductores o en su caso el disparo de los elementos de protección, tales como fusibles o interruptores automáticos magnetotérmicos. Estos elementos no siempre se encuentran presentes en todas las instalaciones especialmente en las antiguas, en otras ocasiones han sido manipulados o su nivel de protección no es el adecuado a la carga que han de soportar.
Es frecuente encontrar en muchas instalaciones que la carga que es capaz de soportar un conductor está muy por debajo del nivel de protección, por lo que en caso de sobrecarga podrían llegar a fundirse el conductor antes de que su protección actuase.
Las deficiencias más comunes que solemos encontrar en una instalación eléctrica y que pueden dar como resultado un incendio son:
Elementos de protección manipulados: Generalmente con objeto de aumentar la carga para la cual la instalación fue diseñada, se cambian los elementos de protección pero no así la línea por la que debe circular ese exceso de carga imprevisto.
Conexiones y empalmes flojos y defectuosos: Una conexión floja o defectuosa puede provocar la formación de pequeños arcos que van progresivamente deteriorando el material adyacente que puede llegar a pirolizarse perdiendo sus cualidades aislantes y provocando un incendio.
Cortocircuitos: Los cortocircuitos son sin duda la principal causa de los incendios de origen eléctrico, existen muchos tipos de cortocircuitos, los provocados por una derivación a tierra del conductor activo, por fallos de aislamiento a causa de sobre-tensiones, los producidos por fallos de aislamiento por envejecimiento de las instalaciones, monofásicos, bifásicos, trifásicos, en alta, media o baja tensión, en corriente continua o alterna, y así un largísimo etcétera en función de cada instalación y de los receptores conectados a la misma.
Lo que permanece invariable son las constantes de incremento de corriente y por consiguiente de calor.
Generalmente cuando pensamos en un cortocircuito pensamos en un chispazo, en un suceso que ocurre en unos milisegundos y que luego cesa, pero esto no es ni mucho menos así siempre, un fallo de aislamiento en un conductor puede provocar una corriente de fuga, este incremento de corriente puede no ser suficiente para provocar el disparo de la protección magnetotérmica o diferencial, e ir provocando el aumento paulatino de calor de los elementos envolventes hasta que estos alcanzan el punto de ignición, tal y como sucediera el 21 de noviembre de 1980 en el incendio del hotel MGM en la Ciudad de Las Vegas en Nevada, Estados Unidos, donde murieron 84 personas, más de seiscientos afectados y daños por valor de más de 50 millones de dólares. La Investigación de la NFPA determino que una pequeña corriente de fuga prolongada, provocó el calentamiento de unas maderas de balsa que formaban las paredes de un kiosco situado en el hall del hotel.
En los E.E.U.U. la legislación no exige el uso de interruptores automáticos diferenciales que detectan pequeñas corrientes de fuga. En España desde hace años este elemento es obligatorio siendo la corriente de disparo más habitual la de 10mA, 30mA y 300mA, dependiendo del uso a que se destine, recogido este uso en el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión. Desde hace años la reglamentación sobre instalaciones eléctricas es cada vez más estricta, exigiendo la incorporando de nuevos sistemas y materiales que minimizan o eliminan ciertos riesgos, como los cables con envolvente libre de halógenos, aparamenta con materiales clasificados como M0, mayor numero de circuitos independientes por instalación, aumento de las secciones de los conductores, etc.
Todas estas medidas antes citadas se van incorporando a las nuevas instalaciones, pero ¿qué ocurre con las instalaciones con mas de 30 o 40 años?. La respuesta es contundente, nada, ni la legislación ni las compañías eléctricas obligan a los usuarios a modernizar o acondicionar la instalación, mientras exista un contrato en vigor la compañía no obliga actualizar la instalación, solo en el caso de un alta nueva el usuario se verá en la obligación de que una empresa autorizada o en su caso una O.C.A. certifique que la instalación cumple la legislación en vigor en ese momento.
Esto nos puede dar una idea del numero de instalaciones eléctricas con un riesgo potencialmente alto que pueden existir en nuestro país. Los conductores eléctricos envejecen con el tiempo no solo con el uso, aumentando su resistencia al paso de la corriente y creando “zonas calientes”, las envolventes de los conductores así como las canalizaciones (si las hay) pierden su capacidad de aislamiento a causa de la humedad combinada con las sales que se forman al oxidarse el cobre, (sulfato de cobre) esto es especialmente significativo en zonas próximas al mar, la mayor parte de las instalaciones anteriores a 1975 carecen de interruptor automático diferencial, además de tener un solo elemento de protección para toda la instalación, que con suerte será automática magnetotérmica, siendo bastante común encontrar aún la caja de porcelana con los fusibles que generalmente habrán sido sustituidos por unos pocos hilos de cobre al criterio de usuario de turno.
El aislamiento más ampliamente utilizado desde hace un par de décadas es el policloruro de vinilo (P.V.C.) con ciertos elementos plastificantes que aportan flexibilidad al conjunto, el P.V.C. al calentarse o simplemente por el envejecimiento pierde esos plastificantes volviéndose duro y frágil, además durante los incendios se carboniza liberando cloruro de hidrógeno, que combinado con el agua se transforma en ácido clórico, muy corrosivo, Desde el año 2003 es obligatorio en España el uso de conductores libres de halógenos.
Fuegos de origen eléctrico: hasta hace pocos años existía una categoría para los fuegos que tenían su origen en la electricidad conocida como “Clase E” hoy día solo se hace mención al “fuego con riesgo de electrocución” en caso de que existan sólidos o líquidos ardiendo en presencia de electricidad. Este cambio se produjo al llegar a la conclusión de que la electricidad no arde, son los combustibles sólidos, líquidos o gaseosos los que arden, aunque la ignición se haya producido por efecto de la electricidad.
La ignición por una fuente eléctrica supone generar calor y temperatura suficientes para que empiece a arder el material adyacente. Ese calor puede provenir de arcos eléctricos, cortocircuitos, excesos de corriente, calentamiento de resistencias, fallos de termostatos, bombillas, cocinas, etc.
La presencia de energía eléctrica no es suficiente para asegurar la ignición hay que tener en cuenta la conservación de esa energía, la disipación y la potencia por unidad de superficie, así por ejemplo los 60 vatios de una lámpara concentrados en unos pocos centímetros de filamento pueden alcanzar los 2000ºC mientras que los 180 vatios de una manta eléctrica extendida apenas alcanzan unos 30ºC.
Durante la investigación, al considerar la posibilidad de un fuego de origen eléctrico, hay que valorar tanto la temperatura como el tiempo de exposición del material cercano, el tipo de combustible así como su geometría para estar seguros de que la fuente de calor, fue suficiente para generar vapores y que estos se inflamasen, Debe identificarse la huella o el método de transferencia de calor entre la fuente de calor y el primer combustible, si no se puede determinar este hecho hay que investigar otro origen.
La actividad eléctrica que puede causar incendios produce daños característicos que son reconocibles, la prueba de esta actividad eléctrica es muy útil para localizar el punto de origen, los daños pueden producirse en cables, aparamentas, terminales, contactos, etc.
Cuando un cable por el que circula una corriente se deriva a tierra por entrar en contacto con otro cable o algún elemento metálico, se produce un aumento brusco de la intensidad, una caída de tensión y casi siempre un arco eléctrico que puede alcanzar los 3000ºC. dependiendo del tipo de corriente, (alterna o continua) tensión, intensidad y duración del contacto.
La alta corriente que pasa suele provocar una fusión del metal en el punto de contacto, apareciendo una marca característica de forma redondeada, en ocasiones con gotas de metal fundido de aspecto poroso, la marca puede llegar a romper el cable dependiendo de su grosor y la intensidad del arco, si el arco provoca un incendio posterior este probablemente afecte a los conductores y a su aislamiento si lo tuviese, si el conductor fuese del tipo aislado habría que intentar determinar si se produjo y como un fallo de aislamiento y el posterior contacto, si el conductor es de tipo desnudo(solo habitual en alta tensión y en embarrados de cuadros de distribución en baja tensión) habrá que determinar solamente como se produjo el contacto.
Este punto debe quedar perfectamente claro para poder determinar que el fuego tuvo su origen en un cortocircuito, ya que puede presentarse y es habitual el caso contrario, un incendio carboniza el aislamiento provocando un cortocircuito al quedar la parte conductora expuesta, en estos casos y debido a la carbonización del aislamiento se producen múltiples contactos o arcos a lo lardo de varios centímetros, es habitual en estos casos también que los extremos del conductor y debido al aumento de corriente se fundan formando pequeñas bolitas en forma de perlas.
Los arcos en conductores desnudos, de baja tensión, son casi exclusivamente embarrados de distribución en cuadros generales utilizados generalmente en la industria y el comercio, cuadros generales de edificios, y en general cualquier instalación en la que se requieran cargas mucha potencia, la tensión nominal será generalmente de 400 V entre fases y 230V entre fases y neutro llegando a circular por ella desde algunos cientos a varios miles de amperios. Estas barras se disponen generalmente dentro de armarios metálicos sobre aisladores porcelánicos.
El fallo en este tipo de instalaciones viene dado generalmente por caída de elementos conductores sobre los embarrados (poco común) o lo que suele ser más habitual, fallos de aislamiento desde los embarrados hasta la carcasa del armario, (que debe estar conectada a tierra) a través de los aisladores por suciedad en estos. Las instalaciones mal mantenidas pueden acumular polvo en los aisladores que junto con la humedad, produce una derivación de las partes activas a tierra a través del aislador, las protecciones generales de los cuadros son bastantes insensibles a estas corrientes de fuga, las cuales irán deteriorando todas las partes por donde circule esa corriente pudiendo provocar un incendio.

BÁSICOS SOBRE INCENDIOS ELÉCTRICOS.

PARA TODOS LOS USUARIOS DE BOMBEROTECNIA BÚSQUEDA Y RESCATE


Básico sobre Incendios Eléctricos


Se supone que un par de alumnos de la Carrera de Ingeniería Eléctrica, necesita colaboración para realizar un trabajo de investigación sobre los Incendios que involucran el factor Eléctrico. Digo "se supone", porque no tengo certeza de lo anterior, y por ende solo hare un resumen para mencionar de manera simple los factores más comunes o a tener en cuenta en este tipo de Incendios.

La verdad es que estoy a la espera de que los alumnos en cuestión, se identifiquen claramente para poder enviarles más información sobre el tema. Lo anterior es por simple desconfianza de que cualquier persona con malas intenciones puede hacerse pasar por estudiante, y solicitar datos específicos. Sé que en la red hay muchísima Información sobre el tema, pero por lo mismo quiero evitar que nuestra sub sección, sea utilizada para aprender a generar "daño"... en fin, espero que los demás colegas comprendan a lo que me refiero.

Partiré realizando un resumen de la Investigación del Sitio del Suceso (en adelante S.S.)

Sitio del Suceso: Todo lugar que revisten caracteres de delito, y que requiere ser investigado.


Resumen en la metodología de Investigación...
La investigación de incendios es un "ciencia" que requiere de conocimientos técnicos, teóricos, y prácticos experiencia en entrevistas "antes llamadas interrogaciones", capacidad de interpretar los datos aportados por testigos, y actualmente porque no decirlo, requiere un laboratorio bien dotado.
Los objetivos que se pretenden con la Investigación son: Poder determinar una posible intencionalidad de los hechos, y si lo anterior no es posible, se debe poder demostrar la casualidad de los mismos o la accidentalidad.

Para poder interpretar un "Incendio Eléctrico", se debe comprender el S.S. El punto de Origen, y la Causa que origino el Incendio.

Las causas de Incendios Eléctricos pueden ser: Causas Naturales, Accidentales, o Intencionales.

Entre los factores que generan este tipo de causas, están:

Las instalaciones con sobre carga

Conductores o fusibles reforzados, o sobredimensionados.

Capacidad de Interruptores sobre dimensionado, etc.


Además, se requiere que el Investigador en su calidad de Perito, sepa seguir los pasos básicos en la investigación del sistema eléctrico en el S.S. vale decir, desde el exterior al interior... retirando o verificando la capacidad de los fusibles (en el caso de haber), para continuar con la red de conductores distribuida al exterior o interior del S.S.

Lo que se busca normalmente es alguna señal que indique una sobredimensión de los elementos de protección.... para lo anterior se pueden retirar muestras de conductores desde la zona focal de interés criminalística

se debe verificar el diámetro de los conductores, tipo de instalación, el numero de circuitos, la posible carga conectada, etc. e incluso se puede solicitar información al instalador del sistema, o a quien lo mantenía... planos del sistema, o instalación original, para así poder utilizar alguna metodología de trabajo en el S.S.

También hay algunos principios en los cuales nos podemos basar, como por ejemplo el que menciona que mientras mayor sea la carga conectada mayor será el arco voltaico, y las superficies fundidas

también hay fenómenos que pueden ayudar a comprender el ¿por qué? de las cosas.. Ejemplo: en los casos en que la dependencia que conforma el S.S. se encuentra con suministro de energía "hurtado" es fácil encontrar los enchufes, o interruptores con clara evidencia de sobre dimensión eléctrica

Pongo énfasis en los laboratorios, porque al contrario de lo que muchos piensan, el valor de los mismos puede ser comparado con un juego de herramientas de extracción... y un gasto de ese tipo, para un Departamento de estudios Técnicos, debiera estar en consideración. Por lo menos para los cuerpos grandes de cada Región.

En los laboratorios se pueden analizar muestras de conductores, tanto Testigo, como Debitado

distintos tipos de conductores, se puede analizar con calma la vista superficial de un conductor eléctrico fundido y el colapso de material por exceso de calor "fundición de material"y un sin fin de muestras más. Que dicho sea de paso lamentablemente aun son levantadas, identificadas, y almacenadas de manera totalmente irresponsable por la gran mayoría de Cuerpos de Bomberos.





LA SEGURIDAD CON EL GAS DE CLORO.

La Seguridad con El Gas de Cloro

La exposicion a cantidades concentradas del gas de cloro puede ser toxica y puede causar irritacion a la piel, los ojos, la nariz, y las membranas mucosas.
El gas de cloro no tiene que ser peligro serio si es que las personas que trabajan con el estan adecuadamente capacitadas en su manejo. Los siguientes son algunos consejos
para asegurar el manejo seguro del cloro.
1. Proporcione instrucciones y supervision apropiada a los trabajadores encargados con la responsabilidad del equipo.
2. Proporcione aparatos respiratorios autocontenidos apropiados en las areas donde se almacene o se use el cloro.
3. Mantenga todos los aparatos respiratorios fuera del area de cloro.
4. Prepare planes de evacuacion de las areas donde pueda haber fugas de cloro. Recuerde irse cuesta arriba y contra el viento.
5. Nunca almacene materiales flamables o combustibles cerca de contenedores de cloro.
6. Nunca aplique calor directamente a un contenedor de cloro
7. Nunca intente soldar tuberia gvaciah de cloro sin haberla purgado primero.
8. Instale duchas de seguridad e instalaciones para lavado de ojos cerca del equipo de cloro.
9. Si hay una fuga, las reparaciones deben hacerse por dos personas por lo menos.
10. Nunca rocie agua en los contenedores con fugas; esto puede empeorar la fuga.
11. Al entrar en un area de equipo, respire superficialmente hasta estar seguro de que no haya fuga de gas cloro.
12. Utilice el equipo de cloracion para deshacerse directamente del gas cloro.
13. Asegure los contenedores de cloro con cadenas, calzos, o pernos.

CILINDROS DE 100 Y 150 LIBRAS
Reglas de Seguridad para los Cilindros y Contenedores de Cloro
1. Nunca exponga un cilindro a calor.
2. Nunca trate de forzar un tapon fusible.
3. Mantenga siempre la campana en su lugar, excepto cuando se esta utilizando el cilindro.
4. Nunca levante un cilindro por la campana.
5. No conecte a un colector comun dos o mas cilindros que esten descargando liquido.
6. Nunca deje caer o tirar un cilindro.

CONTENEDORES DE UNA TONELADA
1. Nunca exponga un contenedor a calor excesivo.
2. Nunca trate de forzar un tapon fusible.
3. No mueva contenedores llenos de una tonelada con equipo clasificado de menos de dos toneladas.
4. No conecte a un colector comun las valvulas de liquido de dos o mas contenedores.
5. Almacene contenedores en areas marcadas aparte y protegidas de fuentes de calor.
6. No use o almacene contenedores cerca de tomas de aire o sotanos donde los gases pudieran extenderse a otras áreas.

Datos del Gas Cloro
DESCRIPCION:

El gas tiene un color amarillo verdoso, no es flamable, y esta aproximadamente 2.5 veces mas pesado que el aire.
PELIGROS:

El gas cloro puede ser toxico y causar irritacion en la piel, los ojos, la nariz, y las membranas mucosas. El gas cloro en liquido puede causar irritacion y ampollas severas en la piel.
PRECAUCIONES PARA LA SALUD:

Use el gas cloro solamente en areas bien ventiladas-Soluciones oftalmicas, duchas, y oxigeno deben estar a la mano. Aparatos respiratorios independientes o de tipo SCBA tambien deben estar disponibles.
ROPA DE PROTECCION PERSONAL:

Al manejar el gas cloro, la ropa protectora debe incluir:
(1) Careta de cara completa o goggles no-ventilados para quimicos;
(2) guantes de hule resistentes a quimicos;
(3) delantal o chaqueta; y
(4) mangas largas y pantalones.
(5) deben ser prohibidos los zapatos abiertos y los tenis al manejar el gas cloro.
EFECTOS A LA SALUD:

Concentraciones bajas: sensacion de ardor en los ojos, la nariz, y la garganta, rojez en la cara, estornudos y tos.
Concentraciones altas: tension en la garganta y pecho . edema pulmonar. Mil partes por millon (PPM) provoca rápidamente la muerte.
PRIMEROS AUXILIOS:

INHALACION:
(1) Saque a la victima del area contaminada.
(2) Mantenga caliente a la victima y en una posicion inclinada con la cabeza y los hombros elevados.
(3) Administre respiracion artificial, si es necesaria.
(4) Administre oxigeno en cuanto sea posible.
(5) Llame al personal de emergencias o a un medico inmediatamente.

CONTACTO CON LA PIEL:
(1) Ponga a la victima en una ducha, quitando toda la ropa contaminada.
(2) Lave el area afectada con jabon y agua.

CONTACTO CON LOS OJOS:
(1) Lave los ojos con agua durante 15 minutos, manteniendo los parpados bien abiertos.
(2) Llame al personal de emergencias o a un medico de inmediato.
(3) Lave los ojos por un segundo periodo de 15 minutos si el personal de emergencia o el medico no esta disponible inmediatamente.

INSTRUCCIONES PARA FIJAR CERCA DEL CLORADOR, SULFONADOR, O AMONIADOR:
1. Haga girar la manija de la valvula en el sentido de las agujas del reloj para cerrar la valvula del cilindro.
2. Espere que baje el indicador del manometro de flujo a cero. El indicador en frente del alimentador de gas debe indicar cero gas.
3. Espere aproximadamente un minuto, el indicador debe permanecer en cero. Si el indicador baila o no cae hasta cero, es posible que la valvula no este bien cerrada. Asegurese de que la valvula este cerrada antes de continuar.
4. Apague el eyector y asegurese de que el indicador de suministro de gas quede en la posicion de gNo Gash al dar vuelta a la manija de reposicion. Si el indicador vuelve a cero, hay presion de gas todavia presente o hay una fuga de aire en el sistema. Refierase al manual de instrucciones si es obvio que hay una fuga de aire.
5. Afloje el tornillo del yugo de alimentacion de gas. Quite el alimentador de gas de la valvula.
6. Reemplazca el cilindro de gas.
7. Quite la vieja junta de plomo. Inspeccione y limpie las superficies del alimentador de gas y de la valvula. Instale la nueva junta de plomo.
8. Posicione el alimentador de gas en el nuevo cilindro de gas y apriete el tornillo del yugo. No lo apriete de- masiado.
9. Abra la valvula del cilindro de gas y vuelvala a cerrar rapidamente. Inspeccione para fugas. Si hay fugas, prenda el eyector y repita los pasos (2), (3), y (4) y componga las fugas.
Soluciones para prueba de fugas: Clorador/Sulfonador: Amoniaco, Amoniador: Blanqueador
10. Abra la valvula del cilindro de gas aproximadamente 1.4 de vuelta y deje la llave del cilindro en la valvula.
11. Prenda el eyector.

INSTRUCCIONES PARA FIJAR CERCA DE LOS CONTENEDORES DE UNA TONELADA AL CAMBIARLOS
1. Gire la manija de la valvula en direccion de las agujas del reloj.
2. Permita que el indicador en el medidor de flujo llegue a cero. El indicador en frente del alimentador de gas debe estar en la seccion roja, lo cual indica cero gas. Todo el liquido tiene que vaporizarse del sifon.
3. Espere aproximadamente un minuto. El indicador debe permanecer en cero. Si el indicador baila o no cae hasta cero, es posible que la valvula no este bien cerrada. Asegurese de que la valvula este cerrada antes de continuar.
4. Apague el eyector y asegurese de que el indicador de suministro de gas quede en la posicion de gNo Gash al dar vuelta a la manija de reposicion. Si el indicador vuelve a cero, hay presion de gas todavia presente o hay una fuga de aire en el sistema. Refierase al manual de instrucciones si es obvio que hay una fuga de aire.
5. Afloje el tornillo del yugo de alimentacion de gas. Quite el alimentador de gas de la valvula.
6. Reemplazca el contenedor de una tonelada, asegurese de que el contenedor lleno este orientado con las val- vulas en posicion vertical, una valvula arriba de la otra.
7. Quite la vieja junta de plomo. Inspeccione y limpie las superficies del alimentador de gas y de la valvula. Instale la nueva junta de plomo.
8. Posicione el alimentador de gas en el nuevo cilindro de gas y apriete el tornillo del yugo. No lo apriete demasiado.
9. Asegurese de que el calentador este conectado y funcionando. Un calentador que funciona sirve para vaporizar cualquier liquido retenido.
10. Abra la valvula del cilindro de gas y vuelvala a cerrar rapidamente. Inspeccione para fugas. Si hay fugas, prenda el eyector y repita los pasos (2), (3), y (4) y componga las fugas.
11. Abra despacio la valvula del contenedor de una tonelada aproximadamente 1.4 de vuelta y deje la llave del cilindro en la valvula.
12. Prenda el eyector.
RECUERDESE:
A.REFIERASE AL BOLETIN DE INSTRUCCIONES DEL ALIMENTADOR DE GAS PARA INSTRUCCIONES
MAS DETALLADAS SOBRE LA JUNTA.
B. COMUNIQUESE CON SU PROVEEDOR DE GAS SI EL CILINDRO O LA VALVULA DEL CILINDRO SE CONSIDERA DEFECTUOSA.

FELICITAMOS AL EQUIPO DE HAZMAT Y BRIGADA DE RESCATE DE CUERPO DE BOMBEROS SAN CRISTOBAL POR SU LABOR EN EL DERRAME DE CLORO GAS EL 9 DE JUNIO 2011, EN LA PLANTA DE AGUAS RESIDUALES DE SAN CRISTOBAL, REP. DOMINICANA

miércoles, 30 de marzo de 2011

EXTINCION DE INCENDIOS: ¿Estamos combatiendo al enemigo equivocado?

 Extincion de incendios: ¿Estamos combatiendo al enemigo equivocado?
En la tragedia de Cromañón, en la de Kevis y en tantas similares, así como en la mayoría de los incendios, las víctimas mueren asfixiadas, no quemadas ¿Por qué, entonces, se habla de “extinguir el incendio” y no de “proteger a las personas del humo”? Cuando se planifica la prevención o la extinción de un incendio el objetivo principal no debe ser el combate del fuego sino salvar a las personas y recién después apagar el fuego. Llevado al plano de la prevención esto significa que debería darse prioridad al rescate de las personas y a las medidas destinadas a limitar e impedir la acción del agente más destructivo y que causa más víctimas: el humo. Para explicar qué es el humo, primero se debe aclarar que una combustión es una reacción química, que consiste en la oxidación de un combustible, que despide calor y que a su vez necesita del calor para producirse. Cuando el oxígeno o la cantidad de calor no son suficientes, parte del combustible se gasifica sin haberse quemado en su totalidad: a estos gases se los conoce como humo.
El humo en sí mismo es una mezcla de gases producto de la combustión, algunos de ellos muy tóxicos, líquidos vaporizados y partículas en suspensión, como el hollín. La forma de actuación más conocida del humo en los incendios es la asfixia, que se produce en parte por el desplazamiento del oxígeno pero sobre todo por la acción de los gases tóxicos que contiene el humo, como el monóxido de carbono (CO) que se combina con la hemoglobina; el ácido cianhídrico (HCN) y los óxidos de nitrógeno (NO y NO2) y las dioxinas y fosfinas, producidas por algunos plásticos. Además, algunas víctimas afectadas por el humo, mueren días después del incendio por el edema pulmonar, causado por haber respirado los gases sobrecalentados del humo.
Otro efecto del humo menos conocido, y que también es responsable de muchas de las muertes en los incendios, además de ser una de las principales causas de propagación del fuego, es la explosión de humo, conocida como el flashover, backdraft, flamazo, etc. Este fenómeno se produce, entre otras cosas, cuando por un aumento repentino de la cantidad de oxígeno en la atmósfera del incendio o porque la temperatura del humo ha alcanzado su límite de ignición, la totalidad del humo entra en combustión casi simultáneamente produciendo una brusca elevación de la temperatura y expansión de gases, similar a una explosión. Como consecuencia de esto, todos los materiales combustibles afectados arden, elevando aun más la temperatura, dando inicio a un ciclo mortífero, que finaliza cuando todos los materiales combustibles del lugar se han quemado, o cuando el humo es evacuado o enfriado. Desde el punto de vista de la protección estructural deben elegirse materiales tratados con un retardante de llama y sobre todo que no generen gases tóxicos; proteger todas las dependencias con rociadores, sobre todo los salones y las vías de escape y colocar compuertas en el techo que permitan evacuar el humo, aprovechando la convección natural. Deberían instalarse tantas compuertas como fuera necesario para evacuar el humo generado. Este sistema no provocaría una oxigenación del fuego porque, por el mismo principio de convección, el aire frío no entraría por donde sale el humo caliente; pero aunque así fuera, se evitarían las consecuencias más graves para las personas. Cabe señalar que este sistema ya se utiliza en otros países, principalmente en los Estados Unidos. En cuanto a los cálculos de protección debería dejarse de lado el método de la llamada “Carga de Fuego” que se basa en la cantidad de calor producida por los combustibles, por un método que también contemple la producción de humo, la toxicidad de los gases de cada combustible y los efectos sobre las personas, tanto físicos como psicológicos.
En las operaciones de control de incendios se debe cambiar el objetivo de “extinguir” por el de “proteger” para el cual se debe evacuar el humo y rescatar a las personas antes de comenzar a apagar el fuego. La primera dotación de bomberos en escena (o de brigadistas de fábrica) no debe apurarse en desplazar líneas de agua, sino forzadores de aire y los materiales de zapa necesarios para abrir aberturas de ventilación directamente sobre el lugar donde se encuentre el principal foco del incendio; o en el caso de pisos inferiores, en las paredes laterales cerca del techo.
En cuanto al uso de las líneas de agua se aplican los chorros de lluvia hacia la parte superior de la habitación, dirigiéndolos al humo, en forma de pulsos de agua, abriendo y cerrando la válvula de la lanza, para provocar el enfriamiento de los gases tóxicos sobrecalentados y abatirlos; deteniendo de esta forma la principal forma de propagación del fuego e impidiendo las explosiones de humo. También se puede dirigir el chorro de agua hacia las aberturas para provocar un efecto “venturi” que succione los gases hacia el exterior. Una vez evacuado el humo se verán con claridad los focos de incendio, sobre los que se dirigirá una lluvia breve, permitiendo luego que se forme vapor que desplace el oxígeno y extinga el fuego por sofocación. Debe evitarse dirigir la lluvia al fuego en habitaciones donde todavía existan personas atrapadas, pues esto generaría vapor caliente que provocaría graves quemaduras en las mismas. De esta forma se estarían evitado también, mayores daños provocados por el uso indiscriminado del agua. Estas técnicas contribuirían tanto a proteger a las personas como a los mismos bomberos ya que, además de evitar la asfixia y proveer un suministro de aire fresco a las víctimas, previenen la explosión de humos, que es la principal causa de muerte de bomberos en incendios. La aplicación de estas técnicas no implica la adquisición de nuevos materiales ni un cambio radical en las técnicas de extinción, solamente una mejor comprensión de los objetivos del control de incendios, priorizando la protección de la personas por sobre el control del fuego.
Autor: Sergio A Rusquellas Ingeniero en Seguridad Ambiental
Oficial Auxiliar (FA) Bomberos Voluntarios de Sierra de los Padres
Fuente: http://www.siafa.com.ar/notas/nota210/incendios.htm